Seminario

En el México contemporáneo, la realidad social parece estar estructurada por una dinámica de transgresión social permanente. Los altos índices de criminalidad, las cárceles sobrepobladas y autogobernadas, la cultura asociada al crimen organizado y las consecuencias no deseadas de mantener al ejército en las calles encargado de la seguridad pública, generan procesos sociales que tienen un impacto directo en la vida de las personas, particularmente en la vida de las mujeres, los y las jóvenes, personas en condición de pobreza y desplazadas o migrantes: un visible incremento de feminicidios, personas desaparecidas, varones jóvenes engrosando las filas de los ejércitos de reserva del crimen organizado; en suma, vidas precarizadas por dinámicas sociales violentas.

Tal realidad, por ominosa, requiere ser analizada, comprendida y explicada por las distintas disciplinas de las ciencias sociales y humanidades con la finalidad de incidir en ella, modificarla de tal modo que sean otro tipo de procesos sociales los que vinculen a las personas donde la violencia no sea parte de la vida de dichos grupos sociales.

Es posible sostener que nuestra realidad social es el resultado, en buena medida, de la intersección de la cultura asociada al crimen organizado (Morín, 2015) y de la respuesta punitiva por parte del Estado, cuyo ejercicio de poder político es, fundamentalmente y en la mayoría de los casos, corrupto.

En ese sentido, existen hipótesis sobre que en las últimas décadas el incremento de la violencia contra las mujeres, especialmente la violencia feminicida, y la crisis de desaparición de personas 2 y crisis forense 3 , se debe a la denominada guerra contra el narco, iniciada por Felipe Calderón en 2006 (Intersecta, 2020). Otro tanto ocurre con las personas privadas de la libertad (Pérez Correa, 2013) ya que, en las últimas décadas, el uso de la cárcel es indiscriminado. Por lo que, en el seminario, se sugiere (más no se limita) a pensar en los siguientes sujetos de estudio: las mujeres, personas desaparecidas y personas en situación en cárcel. Esto es, aquellos sujetos que, dada la lógica de género que impregna en el orden social (en su nivel simbólico e imaginario), se ven feminizados por un cruce de características adscriptivas tales como la raza, la etnia, el género, la clase social o la
nacionalidad.

El hecho de tener un número oficial de personas desaparecidas, de mujeres asesinadas y de la población penitenciaria, cifras que visiblemente han aumentado en las últimas décadas, no quiere decir que comprendamos los procesos políticos, sociales y culturales que dan lugar a dichos fenómenos: La guerra contra el narco es, sin duda, un elemento fundamental, contextual e históricamente situado que hace visibles problemáticas estructurales, pero en absoluto las explica y esto es necesario si queremos incidir en la realidad.

En este sentido, este seminario tiene como objetivo general de investigación describir y explicar las dinámicas sociales y políticas que se establecen entre las instancias de desviación (primaria y secundaria) y los imaginarios de orden social, y si dicha relación está determinada por una dinámica particular del orden de género. Por lo tanto, a través de la revisión de textos de corte sociológico, jurídico, antropológico, psicoanalítico y de la teoría feminista se propone poner a prueba la siguiente hipótesis:

Los procesos de desviación social (por ejemplo, la relación entre la economía del poder punitivo estatal y ciertas expresiones identitarias y subjetivas) están estructuradas por una lógica simbólica e imaginaria de género. Esto es, en un primer nivel, por la relación entre lo masculino y lo femenino y, en otro nivel, entre las mujeres y los hombres. Se sostiene que el discurso penal y de seguridad nacional, fundamentales en la política criminal para prevenir las conductas delictivas y combatir el crimen organizado, cristalizan en el etiquetamiento de ciertas conductas, cuerpos, vínculos, en suma, identidades y subjetividades (varones, jóvenes, en la precariedad económica y cultural) que están en franco conflicto con las identidades de los varones que ostentan la masculinidad hegemónica. Dicho en otras palabras: el sujeto peligroso que perfila la política criminal está vinculado, a nivel simbólico como imaginario, al género en la medida en que aquello que se criminaliza, se persigue y castiga, no cumple con los parámetros de la masculinidad hegemónica.

Ahora bien, en este país, las implicaciones de ser un tipo determinado de hombre no solo se determinan por encarnar significados de masculinidad que están en disputa, sino que para la constitución de un tipo de varones con determinada masculinidad es fundamental establecer los significados y el papel que ocupan las mujeres en un orden social, sea éste, incluso, uno que esté en disputa. De manera concreta, en esta primera etapa del seminario se propone dividir en dos categorías los textos a analizar: una primera categoría teórica donde se revisen los fundamentos analíticos del planteamiento general, tal como la propuesta feminista sobre el orden de género y de las identidades, con la finalidad de comprender cómo se estructura la realidad social a parir de la simbólica de género. En lo que respecta a conceptos como transgresión, desviación y violencia, es importante acudir a los planteamientos psicoanalíticos y de la criminología feminista. En cuanto a la segunda categoría, se propone la revisión de textos empíricos sobre la crítica feminista a la criminología crítica que contribuyan al análisis del contexto de violencia estructural que permea las diversas dimensiones de la realidad social en México.

El programa está pensado de la siguiente manera: con las primeras lecturas se revisarán las principales contribuciones del feminismo a la criminología. En una segunda sesión, revisaremos la propuesta simbólica para comprender el orden de género, para después realizar una lectura de la realidad mexicana con respecto a los feminicidios y los pactos patriarcales. Tanto el problema del feminicidio como el de la desaparición de personas requieren ser analizados por un entramado conceptual que dé cuenta de sus implicaciones sociales y subjetivas, por ello, se proponen un par de lecturas sobre el deseo, el goce y lo siniestro, desde el psicoanálisis. Finalmente, se indican algunas investigaciones, sobre todo de la antropología, que analizan la situación social con respecto a los sujetos que aquí proponemos analizar.

Referencias

  1. Intersecta, (2020) Las dos guerras. El impacto de los enfrentamientos de las fuerzas armadas en los asesinatos de mujeres en México 2007-2018, Ciudad de México. Disponible en: Consultar (consultado en octubre de 2021).

  2. Morín, Edgar (2015), La maña. Un recorrido antropológico por la cultura de las drogas, Debate, México.

  3. Pérez Correa, Catalina (2013), “Marcando al delincuente: estigmatización, castigo y cumplimiento del derecho”, en Revista Mexicana de Sociología, 75, núm. 2 (abril-junio, 2013), pp. 287-311.
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